MYOSOTIS: no olvidemos los “Nomeolvides”
SÍ, ¡a rescatar del olvido a los tiernos Myosotis! ¿O es que acaso nos vamos a conformar nada más que con las 100 plantas que andan dando vueltas???
¿Por qué?: son “finos”, contagian amor y humildad con sólo mirarlos, rellenan con tenacidad y dulzura todos los agujeros de los canteros, se resiembran año tras año en forma sensata, sin cansar ni invadir.
Celestes, combinan con flores de todos los colores, realzan y suavizan esas plantas espectaculares e imprescindibles aunque demasiado rotundas. Al descansar nuestros ojos, crean esa armonía que nos encanta vivir en nuestros jardines.
Vayamos a lo técnico:
Hay especies anuales, bianuales y perennes. De 15 a 60cm, según la especie.
SEMBRAR perennes en primavera en suelo enriquecido con 1º: harina de huesos, 2º: humus de lombriz y 3º: arena de río: ¡así harán explosión! Esparcir las semillas en donde querramos disfrutarlas; aplastarlas bien contra el suelo (una lluviecita de arena de río no les viene mal). REGAR liviano y bastante.
O si no… o también: traer 3 plantitas del vivero para regalarnos YA.
Les gusta una semisombra, modestas ellas aceptan prosperar debajo de otras plantas.
Ya establecidas, regar con suelo ya seco.
En la foto, nos parece ver los Myosotis sylvatica, con centro amarillo. Además de azul celeste, los hay con flores rosas y también blancas. Crecen entre 30 y 60cm.
EN SECRETO: si se los quiere mucho, no necesitan de tantos cuidados.
Escrito por María.
Foto de María.







