Armá tu propia huerta
¡Qué rico el olor de la albahaca fresca! Y cómo cambia el color, y hasta sabor de los tomates cuando no tienen ningún agrotóxico… Por eso es importante saber de dónde viene lo que comemos. Y qué mejor, entonces, que salga de nuestra propia casa.
Lo primero que tienes quetener en cuenta es el tipo de suelo con el que cuentas, y los horarios en que las plantas recibirán sol. Además, es importante tomar en cuenta el clima de la región en la que te encuentras así como el regímen de precipitaciones, para saber qué cultivos se adaptaran mejor a las condiciones del área.
No importa si vives en una casa o en un departamento, ya que si no cuentas con un jardín donde cultivar, siempre puedes tener unas macetas con plantas aromáticas, y contar así con una mini huerta que dará sabor a tus comidas. Si vas a plantar en el jardín, hazlo separado de los árboles o grandes arbustos, ya que le robarán la luz solar a tu huerta, así como los nutrientes del suelo.
Ahora la pregunta es ¿qué plantar? Consulta donde compres las semillas cuál es la época ideal para plantar cada especie según su ciclo de germinación. Además, debes tener en cuenta que las plantas de semillas pequeñas, como los tomates o las berenjenas, no se siembran directamente en la tierra sino que se preparan en almácigos. Para los mismos, necesitarás bandejas de germinación con un sustrato liviano, ubicadas en un lugar con luz y protegidas del frío y el viento. Los almácigos necesitan abundante riego, y cuando las plantas tengan tallos de 1 cm de diámetro, ya pueden transplantarse a canteros, macetas o a la tierra del jardín.
Si vas a realizar tu huerta en el jardín, recuerda protegerla de los animales cercándola. Además, separa siempre los vegetales de las plantas aromáticas. Un último consejo básico: tienes que saber qué cultivos “combinan bien”, es decir, son buenos compañeros al compartir los nutrientes del suelo y pueden sembrarse juntos como buenos vecinos. Estos son los casos de la lechuga con el puerro, las zanahorias, las berenjenas o las cebollas de verdeo, el hinojo con la escarola, el tomate con la albahaca o el perejil con la remolacha.
Imagen: Casa y Color
Escrito por Sofía Jauregui para Decocasa













