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- Florecen en primavera, ó 3 meses después de sembrados los bulbos.
- Sus flores tardan hasta tres semanas en marchitarse.
- Existen miles de variedades.
- Los tulipanes aptos para interior son las variedades enanas primerizas.
- Quedan muy bien en jardineras.
- Una mezcla adecuada para maceta debe contener algo de arena, tierra de hoja y perlita, de modo que resulte un suelo suelto, aireado, ligero y bien drenado que, al regarlo con regularidad, no permita que se estanque el agua.
- Luz: a pleno sol o semisombra.
- Temperaturas: soporta bien el frío, de hecho, necesitan pasar frío para florecer, de ahí que los tulipanes no sean adecuados para climas tropicales y subtropicales.
- Humedad: no hace falta pulverizar ni las hojas ni las flores.
- Suelo: el drenaje del suelo debe ser bueno, ya que no soportan el encharcamiento.
- El suelo arenoso con abundante materia orgánica es el ideal para el tulipán.
- La tierra arenosa y el clima húmedo de Holanda resultan ideales para su crecimiento.
- Importante es siempre comprar bulbos sanos y bien conservados (lugar fresco, seco y sin luz).
- Plantar los bulbos en otoño; florecerá en primavera.
- Los tulipanes absorben grandes cantidades de nutrientes del suelo, por lo cual se recomienda no plantarlos dos años seguidos en el mismo sitio.
- Para lograr un mayor impacto en el jardín, se plantan en macizos.
- La distancia de separación entre bulbos debe ser de 10 cm, a una profundidad de 7 a 15 cm (3 veces su tamaño) dejando su parte más estrecha mirando hacia arriba.
- Cuando se planta se puede hacer en un lugar oscuro y más adelante, es aconsejable trasladarlos a lugares más luminosos y con temperaturas más cálidas.
- Regar abundantemente, sin encharcar.

- Abonado: proporcionarle abono granulado una vez cada 30 días. Cuando haya terminado la floración, regar con un fertilizante para plantas de flor.
- No conviene dejar los bulbos enterrados de un año para otro.
- Si necesitamos ese espacio para poner otra planta, tenemos que sacar todo el conjunto; hojas, bulbo, raíces y la tierra pegada a éstas, con cuidado y llevarlo a algún sitio donde puedan las hojas marchitarse.
- Después de la floración sus hojas se marchitan. Hay que cortar el tallo principal, pero no las hojas mientras se mantengan verdes para que el bulbo acumule reservas.
- Una vez marchitas las hojas, arranque los bulbos, desentierre los renuevos y guárdelos limpios en un lugar seco hasta que llegue la época de plantación.
- Finalmente se guardan en una caja que contenga arena seca, se ponen con el ápice hacia arriba y se colocan en un sitio que sea fresco y oscuro.
- Desgraciadamente, al cabo de un año o dos la floración decae hasta que dejan de florecer.
- Multiplicación: Cuando desenterramos el bulbo observaremos que a su alrededor hay pequeños “bulbitos” que naturalmente han salido del “bulbo madre”.
- Debido a su pequeño tamaño no se encuentran en condiciones de que a la temporada siguiente, cuando se planten, obtengamos una flor, hay que dejar que engorden, por lo que el próximo otoño, como no tendrán buen aspecto, conviene plantarlos en un lugar separado de los bulbos grandes y que no estén a la vista, para que de esta manera se hagan “mayores”.
Escrito por Ernestina Claverie para Decocasa.
Fuentes: Insight Fashion, Flor de Planta, Infojardin
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