Estilo oriental
Los jardines orientales son espacios originalmente pensados para producir serenidad, relajación, contemplación y belleza. Si a eso le sumamos la capacidad de su diseño para adaptarse a lugares pequeños y también a los interiores, encontraremos en el diseño oriental un aliado para crear un nuevo espacio de encuentro placentero con la naturaleza.


Hay dos tipos de jardÃn diferentes. Están los jardines de paseo, que permiten la caminata a lo largo de senderos. Y tenemos los jardines de aposento, pensados para ser contemplados. Los primeros son ideales para exteriores espaciosos como un jardÃn, mientras que los segundos pueden armarse en espacios de cualquier tamaño, tanto exteriores como en interior, pudiendo armarse en esquineros, terrazas, galerÃas y hasta cocinas o salas de estar.


Rocas, plantas y agua son los elementos esenciales del jardÃn japonés, debido al poderoso simbolismo que los inspira. La búsqueda es la creación un paisaje de agua y tierra equilibrado y lleno de vida. La arena se utiliza también como sÃmbolo del agua, rastrillada para emular su relajante fluir y su eterno movimiento.


Otros elementos propios de este tipo de jardines, principalmente en los exteriores de mayor tamaño, son los senderos, los pequeños estanques, lagunas, puentes, linternas de piedra. Las piedras que se utilicen pueden ser de distintos tamaños y colores. Cercas de maderas, cañas y arbustos son los restantes elementos imprescindibles para lograr el espÃritu de un jardÃn oriental.


A la hora de elegir las plantas, también hay un simbolismo. Mientras las caducas recuerdan el paso del tiempo, las perennes representan la estabilidad. Se puede optar por el bambú, la azalea, los helechos, el rododendro, el arce japonés o los lirios entre otros.


Escrito por Laura Nadersohn de Decocasa
Fuente imágenes: Decovida, Blog Japón, JardinerÃa Garnica, Zen JardÃn, Estilo Minimalista, Luces y Fuentes, Flor de Planta, Decoración2




Originalmente era una casa con un patio triste y oscuro, de cerámicas estampadas con un floreado ocre y que pedÃa a gritos un cambio! HabÃa que hacer algo cálido,que generara un ambiente armonioso y agradable para recibir. Como premisa, siempre hay que aprovechar lo útil, como un spatifillium lindÃsimo que resistió los avatares de la obra. El living se proyectó hacia afuera para crear la sensación de continuidad y conexión con el exterior. Se pintaron todas las paredes de un color zapallo, pues asà se generó claridad y alegrÃa.
Se colocó sobre el piso del patio un deck de madera en tramos individuales formando cuadrados de mayor a menor hacia los costados y ,el contorno irregular sobrante, se cubrió con piedra plato gris. Para disimular una ventana de la cocina que daba al patio, la solución fue ocultarla con unos caminos de varillas de madera que encontramos en el mercado de frutos de Tigre. El estanque se realizó con ladrillos y cemento, se impermeabilizó y se decidió colocar un paño de vidrio lechoso por donde se derrama suavemente el agua casi como un susurro.
La bomba de agua totalmente invisible se colocó dentro del estanque detrás del panel de vidrio. Se plantaron tres jasmines trepadores,trachelospernum Jasminoides, con unas cañas de tacuara gruesa en los ángulos. Respetando el spatifillium, se plantó bambusa nana Ponogatherum Panicium a lo largo del cantero y en una maceta piramidal de Piedra Paris enorme. Sobre el costado del estanque y la cortina de la ventana, helechos falcatum.


